La cortina rasgada

“Es una ruptura no tanto en el mundo como en el sujeto, sino entre la concepción y la conciencia de un sujeto tocado por una imagen”.
Hal Foster, El Retorno de lo Real.

La fotografía, ciertamente intenta operar como velo sutil, membrana traslucida, interpuesta temporalmente entre nuestra mirada y la realidad ordinaria, habituada a otra luz. Como sugiere Didi-Huberman, la imagen fotográfica posee además la propiedad de ser velo y rasgadura, a través de la cual lo Real asoma y nos aguijonea con su verdad inapelable1 .

En el caso de muchas de las obras presentes en Interludio, el velo/tajo se extendería incluso más allá de la imagen. Entonces, las cosas y las personas fotografiadas no serían para nuestra mirada otra cosa más que tajos o, nunca mejor dicho, punctum2 .

Estamos viviendo un momento particular en la historia de la Humanidad. En lenguaje coloquial, usamos a menudo en Paraguay la frase “se me cayó el mundo”.
Queda claro que la utilizamos para referirnos a un momento de shock , o de repentino desencanto. A veces, el hechizo -ejemplo clásico, el amoroso- suele ser tan frágil que puede romperse al menor movimiento sísmico-emocional y, una nueva luz arrojada sobre este escenario al que llamamos  ́ ́realidad ̈, lo mostraría tal cual es. En tal sentido, cierta práctica contemporánea en la fotografía intenta dar cuenta de esta situación. Pero, a diferencia de la frase anteriormente comentada, no sería el mundo el que se cae, sino el corrimiento brutal de su telón, como teatro.

Fredi Casco, julio de 2020




1 Didi-Huberman, Georges. Images malgré tout., Paris: Les Éditions De Minuit, 2004.
2 Roland Barthes, en su célebre análisis de la fotografía, señala la diferencia entre studium y punctum:  ̈El segundo elemento viene a dividir (...) el studium. Esta vez no soy yo quien va a buscarlo (...), es él quien sale de la escena y viene a punzarme. En latín existe una palabra para designar esta herida, este pinchazo, esta marca hecha por un instrumento puntiagudo (...) Ese segundo elemento que viene a perturbar el studium lo llamaré punctum; pues punctum es también: pinchazo, agujerito, pequeña mancha, pequeño corte, y también casualidad ̈. Barthes, Roland. La cámara lúcida. Nota sobre la fotografía. Barcelona: Ediciones Paidós Ibérica, 1990, pp. 64-65.