La eficacia de ciertos desvíos

El arte se enfrenta a momentos intensos de la existencia y de la historia buscando el sentido de lo que aparece como injusto o demasiado extraño; persiguiendo lo que discurre ajeno a la comprensión inmediata y renuente a las explicaciones claras. Paradójicamente, se planta ante estas situaciones extremas no denunciando o revelando de modo directo aquello que oprime, inquieta o amenaza, sino empleando rodeos, desvíos y enfoques sesgados que intensifican la experiencia del mundo a costa de dificultar el acceso a sus signos llanos. El arte desorienta la significación para enriquecer el sentido.

Hoy, las formas de arte deben dar cuenta del poder oscuro de una pandemia que paraliza y perturba el mundo y lo llena de espanto, miseria y muerte. Pero deben hacerlo según el modo propio del régimen estético, reacio a nombrar directamente el acontecimiento so pena de disolverlo en evento, de perder la complejidad de sus cifras y el alcance de sus resonancias.

Esta exposición encara momentos límite de la condición humana que bien traducen la escena pandémica. Pero las obras se mueven con sigilo adoptando los fructíferos ambages del arte: apuntando fuera de la escena de la representación para reforzar la mirada. Distanciada de su objeto, la mirada se carga de impulsos poéticos para considerar el objeto más allá de su pura presencia inmediata.

Para armar constelaciones de sentido que permitan avizorar fugazmente lo inexplicable e imaginar un punto de fuga o un después o un quizá; es decir, para compartir la experiencia de lo que no puede ser compartido con meras palabras, los artistas que integran esta exposición rastrean las señas crípticas del cielo, el saber de las plantas y la energía amenazada de las florestas; escudriñan las cicatrices, los vacíos y las sombras de la ciudad o de la memoria y, persiguen ‒vana, indispensablemente‒ la verdad despojada de la intemperie y los fantasmas que toda imagen alberga. Las personas no aparecen: observan desde el encierro, desde el otro lado; desde la escena paralela que alimenta las pulsiones más eficaces del arte.

Ticio Escobar
Asunción, 14 de julio de 2020.